Síntomas de la pérdida auditiva neurosensorial

La pérdida auditiva neurosensorial viene dada por daños originados desde el oído interno hasta el cerebro. Los síntomas de la pérdida auditiva neurosensorial son:

  1. En un entorno ruidoso, las palabras suenan altas pero no se entienden.
  2. El hipoacúsico no oye claramente (aunque subamos el volumen de la voz) porque está afectada la cóclea y sus estructuras neuronales.
  3. Los sonidos de frecuencias altas son los primeros que se pierden. No se oyen el tic-tac del reloj, el goteo de un grifo (altas frecuencias).
  4. Silbidos o zumbidos en los oídos continuos como trasfondo (acúfeno o tinnitus).
  5. Calidad difusa en las palabras (farfullar en lugar de hablar).
  6. La pérdida es similar en ambos oídos. Se interpone una barrera en las vías auditivas.
  7. Los sonidos débiles se oyen amortiguados o ni se oyen. Los sonidos fuertes que consiguen traspasarla pueden parecer anormalmente intensos: “efecto reclutamiento”. Este efecto es muy desagradable porque la barrera es tan elevada que únicamente traspasan los sonidos muy altos (golpes de sonidos).
  8. La audición y la comprensión son buenos en ambientes tranquilos y si el que habla está bien visible. En el momento en que se sitúa a distancia, hablan muchas personas a la vez o hay demasiado ruido ambiental, será más difícil la comprensión.
  9. Habla más fuerte en la conversación para superar su pérdida y controlar el volumen de su propia voz.
  10. La pérdida no varía o empeora, casi nunca disminuye.
  11. La pérdida se da en todo o en parte del espectro de frecuencias.
  12. La percepción del volumen y tono está afectada.
  13. No tiene capacidad para tolerar sonidos fuertes.
  14. Resulta difícil apreciar y disfrutar de la música u otras experiencias auditivas (teatro, conferencias, cine, etc.).
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