Niños: audiometría lúdica

A partir de los 3 años de edad el audiólogo y el logopeda ya  intentan medir el umbral auditivo tonal de los niños con el audiómetro. La diferencia con respecto a un adulto reside en que a tempranas edades el sonido es un fenómeno sonoro que carece de significado. Antes de los 6 años el niño dificilmente tendrá la capacidad de racioncinio suficiente para comunicar al examinador si oye o no oye un sonido.

Es por esto que hay que hacer que los estímulos sonoros sean interesantes para el niño, lo que puede conseguirse si unimos la percepción del sonido a una acción agradable, como por ejemplo cualquier actividad que sea entendida como un juego.

Para ello enseñamos al niño a que cuando escuche el sonido, y sólo entonces, podrá realizar la acción del juego. Por lo general la fase previa de condicionamiento mediante la acción del juego es rápida. Pude darse la situación que el interés por un juego decaiga con la repetición, entonces procederemos a cambiar de juego.

Los niños menores de 6 años pueden obtener resultados audiométricos inferiores a los reales, pero mediante la repetición de las pruebas se observa  una mejora de los mismos gracias al conocimiento que adquieren de la prueba y el aumento de su capacidad de concentración.

 

¿Lo quieres compartir?

Deja un comentario

Your email address will not be published.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.