Lectura labial y comunicación visual

La vista ayuda a las personas a entender el habla. Las personas con pérdida auditiva severa y profunda  sacan un beneficio parcial de sus audífonos en situaciones auditivas complejas y la visión les ayuda. Todas las personas practicamos la lectura del lenguaje en menor o mayor medida cuando estamos frente a nuestro interlocutor. Las expresiones faciales, como sonrisas y el movimiento de cejas, nos aportan información, al igual que los gestos de las manos y del cuerpo.

Aunque sólo entre el 30 – 40% del habla es visible en los labios, muchos sonidos que son difíciles de distinguir mediante unos audífonos son más claros si se complementan con la lectura labial. Cuanto más agilidad se aquiere en esta aptitud, mejor podrá el usuario de audífonosllenar los vacíos que se crean por su audición.

Cuando la capacidad auditiva no puede mejorar, es conveniente pensar en recibir clases de lectura labial, que complementa la audición. Aunque sólo se tenga una audición de grado leve un curso de este tipo puede valer la pena.

Para ayudarle a leer los labios:

  1. Sitúese de manera que pueda ver perfectamente la cara del interlocutor.
  2. Sitúese a 1,5 metros y evite las habitaciones oscuras.
  3. Ecuche con sus ojos.
  4. Mire directamente a los labios, las expresiones faciales y gestos de la persona que habla.
  5. Las reacciones de los interlocutores pueden darles pistas sobre lo que está sucediendo a su alrededor.

 

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