Protocolo audiológico pediátrico

audiopacks audiologia barcelona protocolo audiologico pediatricoDurante muchos años, las soluciones que se aportaban a los niños con pérdida de audición eran muy limitadas.

Las mediciones fisiológicas no podían aportar resultados concretos cuando las mediciones subjetivas basadas en el comportamiento no podías llevarse a cabo.

Niños menores de 3 años, con alguna discapacidad o con problemas de salud asociados, no podían diagnosticarse correctamente. Los audífonos eran también muy limitados en cuanto a calidad de sonido y flexibilidad y los implantes cocleares ofrecían un acceso al lenguaje muy limitado.

Los audiólogos, por lo tanto,  tenían grandes dificultades en la selección de la solución auditiva más adecuada.

Hoy en día existen herramientas y recursos para poder decir que estas dificultades han desaparecido en los países desarrollados:

1. Screening auditivo universal en neonatos: La legislación en España impera que todos los niños a las 24-48 horas después de nacer deben pasar un screening auditivo para descartar problemas auditivos.

2. Desarrollo de técnicas de medición fisiológica para la evaluación de la función auditiva.

3. Mejoras en el diseño y en el procesamiento de la señal de los audífonos.

4. Introducción de métodos de verificación en oído real de las adaptaciones con audífonos.

5. Avances en el rendimiento de los implantes cocleares.

El objetivo actual de la audiología pediátrica es combinar las técnicas disponibles con los protocolos pediátricos basados en evidencias, con el fin de asegurar que los niños con pérdida auditiva tengan el mejor acceso posible al lenguaje hablado.

Los factores de riesgo asociados a la hipoacusia infantil son:

  1. Sospecha por parte del cuidador acerca de retrasos en el habla, desarrollo y audición anormal.
  2. Historia familiar de hipoacusia permanente en la infancia.
  3. Estancia en Cuidados Intensivos Neonatales durante más de 5 días, incluidos los reingresos en la Unidad dentro del primer mes de vida.
  4. Haber sido sometido a oxigenación por membrana extracorpórea, ventilación asistida, antibióticos ototóxicos, diuréticos del asa (furosemida). Hiperbilirrubinemia que precisó exanguinotransfusión.
  5. Infecciones intrauterinas grupo TORCHS (citomegalovirus, herpes, rubeola, sífilis y toxoplasmosis).
  6. Anomalías craneofaciales incluyendo las del pabellón auricular, conducto auditivo, apéndices o fositas preauriculares, labio leporino o paladar hendido y anomalías del hueso temporal y asimetría o hipoplasia de las estructuras faciales.
  7. Hallazgos físicos relacionados con síndromes asociados a perdida auditiva neurosensorial o de conducción como un mechón de pelo blanco, heterocromía del iris, hipertelorismo, telecantus o pigmentación anormal de la piel.
  8. Síndromes asociados con perdida auditiva o pérdida auditiva progresiva o de comienzo tardío como neurofibromatosis, osteopetrosis y los síndromes de Usher, Waardenburg, Alport, Pendred, Jervell and Lange-Nielsen entre otros.
  9. Enfermedades neurodegenerativas como el síndrome de Hunter y neuropatías sensorio-motrices como la ataxia de Friedrich y el síndrome de Charcot-Marie-Tooth.
  10. Infecciones postnatales con cultivos positivos asociadas a perdida auditiva incluyendo las meningitis víricas (especialmente varicela y herpes) y bacterianas (especialmente Hib y neumocócica).
  11. Traumatismo craneoencefálico, especialmente fracturas del hueso temporal y base de cráneo que requiera hospitalización.
  12. Quimioterapia.
  13. Enfermedades endocrinas. Hipotiroidismo.
¿Lo quieres compartir?

Deja un comentario

Your email address will not be published.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.