¿Amplificadores de sonido o audífonos?

La publicidad engañosa puede hacer que sea difícil ver las diferencias entre un audífono y un amplificador de sonido personal.


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La notable diferencia de precio puede decantar a algunas personas a adquirir un amplificador de sonido personal en lugar de un audífono. Antes de tomar esta decisión, le pedimos que se informe detalladamente de las prestaciones de los dos dispositivos.

A pesar de tener similitudes, la principal diferencia entre un amplificador de sonido personal y un audífono es que el primero no está aprobado por el ministerio de sanidad como dispositivo sanitario.

Los amplificadores de sonido personal no requieren de un profesional sanitario para su adaptación y se pueden comprar en Internet o en establecimientos comerciales sin autorización sanitaria.

Aquellas personas que padecen pérdida de audición, pero que no están preparadas para usar audífonos pueden ver en estos dispositivos una opción atractiva, sin embargo la mayoría profesionales de la medicina y la misma FDA (Administración de medicamentos y alimentos) son contrarios a esta opción. La FDA informa de que «Los amplificadores de sonido personal no están indicados para amplificar el habla o el sonido ambiental para las personas con problemas de audición o para compensar la deficiencia auditiva».

Los audífonos son pequeños ordenadores programados para adaptarse a sus necesidades. La tecnología permite al procesador diferenciar  sonidos en una fracción de segundo y decidir qué y cuánto amplificar según la pérdida auditiva específica. Un amplificador de sonido personal, simplemente, amplifica todos los sonidos a su alrededor y no puede ajustarse para distinguir entre el ruido y las voces de su entorno.

Los amplificadores de sonido personales no son audífonos y no están diseñados para tratar adecuadamente una pérdida de la audición, opuestamente a lo que algunos vendedores tratan de decir. De hecho, recordemos que según la FDA los amplificadores de sonido personal no deben ser usados por personas con problemas de audición. Solo se recomienda el uso de estos dispositivos con un fin recreativo, por ejemplo, un cazador en el bosque, o para alguien que va a un teatro y le toca a la última fila. Tampoco están diseñados para ser usados ​​cómodamente todo el día. De hecho la mayoría de ellos no tiene  la posibilidad de adaptar acopladores a medida o disponer de distintos sistemas de sujeción.

Un profesional de la salud auditiva determinará si usted tiene una pérdida auditiva que puede ser tratada con audífonos. La opinión y diagnóstico por parte de su especialista sanitario es imprescindible para saber qué tipo y grado de pérdida de audición tiene. Si sospecha que tiene pérdida auditiva, lo mejor que puede hacer es visitar a su otorrinolaringólogo.

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1 Comment

  • Antonio Betancourt dice:

    Mi esposa padece sordera mediana, pero no soporta los audifonos, por eso quiero probar con un amplificador de sonido personal, pequeño y de bajo costo con auriculares pequeños.

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