Los familiares de personas con pérdida auditiva

Tiene un familiar con pérdida auditiva? Las investigaciones indican que el número de personas con pérdida de audición, va en aumento en los países occidentales debido al envejecimiento de la población, pero también debido a la exposición continuada al ruido (tráfico, Mp3, ruidos de las fábricas, discotecas, etc).

Se calcula que en el mundo hay 250 millones de personas que sufren este problema. Si un familiar experimenta una pérdida de audición progresiva o repentina, probablemente será consciente de este problema. Es evidente que le sucede a él, pero la pérdida de audición afecta a toda la familia, no tan sólo a quien la sufre.

 

Qué puede hacer para motivarlo a poner solución?

Convive con una persona que tiene pérdida auditiva y la ayuda en su día a día? Ahora que el uso de audífonos se está popularizando, podría dejar de estar pendiente de sus dificultades de comunicación. Dar este paso es muy sencillo.

Las investigaciones más recientes demuestran que la pérdida auditiva es un tema muy serio y a menudo negado por la persona que la sufre. La persona con pérdida auditiva, probablemente argumentará que los otros hablan demasiado bajo o que está distraído. Los estudios revelan que sus familiares directos tendrían que animarlo activamente a solucionar su problema auditivo para poder mejorar la calidad de vida de toda la familia.

La pérdida auditiva tiene que ser considerada una condición médica, puesto que quién la sufre es más propenso a sufrir depresión, paranoia, desequilibrios emocionales y tener comportamientos antisociales. La pérdida de audición, por lo tanto, es una discapacidad física, como la fractura de un brazo. Dado que la pérdida es invisible, es fácil olvidar el impacto del mal físico que causa.

Es importante tener paciencia y entender estas circunstancias, pero también firmeza y decisión a la hora de buscar ayuda. El tiempo no restablece la pérdida de audición, al contrario, cada día que pasa limita más las posibilidades de resolver el problema.

Sabemos que obtener el beneficio a tiempo incrementa la efectividad de los audífonos y de las ayudas técnicas. No obstante, redirigir la pérdida de audición de un familiar es complicado debido a las barreras que él argumenta. El obstáculo más habitual es la negación: “mi audición no es tan mala” o “puedo aguantar sin ninguna ayuda” o “no quiero traer nada a las orejas” o “unos audífonos harán que parezca viejo”.

Por eso, los familiares tienen que ser conscientes y estar alerta a las consecuencias potenciales de la pérdida de audición no tratada, así como de los beneficios de utilizar audífonos. Si sospecha que un familiar tiene pérdida de audición tendría que animarlo a buscar un diagnóstico y un tratamiento adecuado.

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